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jueves, 21 de junio de 2012

La danza interior


Hoy me voy a permitir un lujo y me voy a dar un auto homenaje a mi y a mis queridas compañeras de baile. Y es que no tenemos otra cosa que hacer que bailar; pues sí, quién me iba a decir a mí que acabaría hace unos cuantos años ya, dando golpes y patadas y poniéndome cinturones de colores  y quién me iba a decir a mi que acabaría moviendo las caderas como Shakira unos cuantos años después.
La verdad es que si algún día tengo nietos, que no creo, porque al paso que voy, pero si los tuviera, creo que sería una abuelita muy simpática; ya me veo a los nenes diciendo en el cole " mi abuela era karateka y bailarina de danza oriental".. guau, la verdad es que suena muy bien!
Cuando se mira atrás parece como si efectivamente todo aquello que se ha hecho tenía que ser así. Nunca creí que  iba a dedicarme a un deporte, perdón estilo de vida, a una disciplina que me iba a remover por dentro más de lo que yo creía, y que eso que sólo ve la gente desde fuera, los golpes y las patadas, era lo menos importante. El karate me ayudó a superar una prueba que tenía pendiente conmigo misma, y es que desde pequeña algunos adultos se propusieron el fabuloso objetivo de hacerme creer que yo no podía mover un dedo, que estaba demasiado gordita para dedicarme a cualquier tipo de deporte. Nunca creí que sería capaz de levantar la pierna hasta la altura de la oreja de un contrincante o que podría hacer más de media hora de abdominales o flexiones sin parar, o que esas mismas flexiones las haría levantando 60 kilos de peso en el aire mientras palmeaba entre una y otra... en fin. estoy orgullosa de mi misma: prueba superada, aunque el cinturón negro se quedó en el camino, estoy muy orgullosa. Y después me dije " muy bien, siempre te ha gustado bailar, adelante, busca algo que te pueda divertir". No tuve que pensarlo mucho: danza del vientre. Eso si, en las primeras clases pensaba, "bueno creo que estoy no es lo mio, me sobran unos cuantos kilos, mis carnes se han aflojado mucho desde que he dejado de hacer deporte constante, cómo me voy a poner delante de un público enseñando todo esto?¿"  Sí público, porque al final de cada curso se organiza un festival en el que participamos todos los de la escuela de baile, y la verdad, es que es de lo más divertido!!  Hace tres años de esto y como en el karate, me he dado cuenta, que los movimientos más espectaculares, no cuestan tanto, que los más aparentemente sencillos son los que le traen a una por el camino de la amargura, que el vestido o traje de turno, siempre es más espectacular que el anterior, que te los pondrías todos, que da igual enseñar los michelines y que lo más importante  de todo es que somos un  grupo de mujeres de entre 20 y 80 años, que sin darse cuenta viajan.
Toda disciplina o deporte, es un viaje, un camino iniciático que te lleva por diferentes etapas, algunas más duras que otras, que cava en lo profundo de tu alma y saca de ella cosas preciosas y que te lleva hacia una especie de perfección psíquica y física; en este caso he aprendido  que todas las mujeres del mundo somos grandes bailarinas de la vida, y que sea como sea nuestro físico, es bello, y moverlo al ritmo de tambores,flautas y campanillas es conectar con nuestra parte más íntima como creadoras de vida. La danza oriental bien entendida, es algo que recomiendo a todo el mundo, porque además de mejorar tu coordinación, tu bien estar psicológico, y mil efectos positivos más, ante todo, te une a ti misma, y cómo no a unas fantásticas compañeras de baile y de viaje. Sé que cuando pase el tiempo y mire hacia atrás recordaré estos momentos de baile con un gran cariño y añoranza, y sabré que hice algo precioso que mi cuerpo y mi espíritu habrán agradecido mucho. Así que felicidades a todas por ser tan bellas por dentro y por fuera. No dejéis nunca de bailar!
Anexo: en todo viaje hay un guía, y en éste en concreto hemos encontrado a una persona maravillosa de la que hemos aprendido no sólo a bailar sino también a brillar y sobretodo a sonreir ante la vida.Muchas gracias Mónica!!

1 comentario:

  1. No se si es porque estoy mas sensible últimamente pero me has hecho llorar. Pero positivamente, pues es cierto q es un maravilloso viaje, y como en todo viaje, conoces gente q te marcaran para siempre y aprendes cosas q sin duda a la larga agradeceremos. Gracias a todas por ser como sois, y gracias Judith por tener el privilegio de haberte conocido; nunca dejes q nadie te diga de lo q eres o no eres capaz de hacer, todo el mundo con ilusion y empeño es capaz de mover montañas. Un abrazo y nunca cambies!!!! ;-) y... Viva la danza jeje

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